jueves, 19 de mayo de 2011
Los cuentos rusos (Isa, la profe)
Cuando yo era pequeña, tenía un libro llamado "los cuentos rusos del abuelo Pedro". En él encontré por primera vez a Baba Yaga, la bruja de dientes de hierro que viaja en un mortero. Y años después a Sadko, que enamorado de su río Volga viaja hasta el fondo del mar.
¡ Y por fin he ido a Rusia, después de tantos años!
Hacía frío ( para ellos no... ¡ qué taconazos hemos visto, entre la nieve!), como en los cuentos. Nieve por todas partes, como yo siempre me imaginaba cuando pensaba en Rusia... nada de " me voy poniendo el abrigo de la que salgo". En Moscú, o te ponías dos bufandas antes de abrir la puerta... ¡ o te volvías a la cama!
Y era todo TAN bonito... mis cuentos habían hablado del campo y los bosques, que nos quedaban muy lejos, pero no de la Plaza Roja extendiéndose interminable, ni de las cúpulas ortodoxas que te sorprenden cuando menos te lo esperas porque están por todas partes. No hablaban del río, las plazas...
Tuvimos la suerte de no ser completamente turistas. Los profesores de nuestros colegios "hermanos", los alumnos y familias... se han encargado de acercarnos al país en esos días y de convertir la semana en algo más especial. Nos contaban anécdotas, nos mostraban los sitios más interesantes, y los profes hemos podido visitar las clases y ver de cerca la vida de los colegios. Eso nos encantó.
Aunque a mí lo que más me impresionó fue conocer a una científica que investiga sobre el espacio y había ayudad a preparar el viaje... ¡ de Gagarin!
Si me pusiera a contar detalles... llenaría el blog de blinis y palabras nuevas que hemos aprendido, de imágenes y anécdotas y personas. Pero voy a dejar sitio a los otros viajeros...
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